Dinero
Dinero CARIÓN. Anda, ¿quién es éste que se acerca?
HOMBRE HONRADO. Un hombre, antes hecho polvo y, ahora, en muy buena situación.
CARIÓN. Se nota que eres un buen hombre; no hay más que verte.
HOMBRE HONRADO. SÃ que es verdad.
CARIÓN. Y, ¿a qué vienes?
HOMBRE HONRADO. He venido a ver al dios porque me ha favorecido con cosas muy buenas. Yo recibà de mi padre una herencia considerable y fui ayudando con ella a los amigos que estuvieran en mala situación, creyendo que hacÃa algo de provecho.
CARIÓN. Seguro que en seguida te quedaste sin fortuna.
HOMBRE HONRADO. Asà es.
CARIÓN. Y después de eso estuviste hecho polvo.
HOMBRE HONRADO. Asà es. Y yo pensaba que con aquellos a los que eché una mano cuando estaban en apuros podrÃa contar como amigos seguros si alguna vez los necesitaba. Pero se daban la vuelta y hacÃan como que no me veÃan.
CARIÓN. Y encima se reirÃan de ti, seguro.
HOMBRE HONRADO. Asà es. Mis arquetas se secaron. Y eso fue mi perdición. Pero ahora ya no; por eso he venido aquà a dar gracias al dios, como debe ser.