Dinero
Dinero CRÉMILO. Bueno, pero ahora ya no te considera viva.
VIEJA. SÃ, es que estoy consumida de dolor, cariño.
CRÉMILO. (Aparte.) No, más bien podrida, me parece a mÃ.
VIEJA. PodrÃas hacerme pasar por un anillo
[88].CRÉMILO. (Aparte.) Eso si el anillo resultara ser tan grande como una criba
[89].VIEJA. Aquà llega el mozo este, al que llevo todo el rato poniendo verde. Tiene pinta de ir a una fiesta.
CRÉMILO. Sà que la tiene. Viene trayendo guirnaldas y una antorcha.
(Llega a escena el mozo descrito, algo borracho.)
Mozo. (A la VIEJA.) A sus pies.
VIEJA. ¿Qué dice?
Mozo. (Reconociéndola.) ¡Si eres tú, vieja amiga! ¡Sà que te han llenado de canas en un momento, por el cielo!
VIEJA. ¡Pobre de mÃ, qué descaro, cómo sufro!
CRÉMILO. Parece como si no te hubiera visto en mucho tiempo.
VIEJA. ¿Qué tiempo, estúpido, si estuvo en mi casa ayer?