Las Avispas
Las Avispas EL CORO.-¿Cómo se atreve a tanto ese tunante? Nunca hubiera tenido tal osadía si no estuviera comprometido en alguna conspiración.
EL CORIFEO.-Pero puestas así las cosas tienes que intentar alguna nueva estratagema para bajar aquí sin que te vea tu carcelero.
FILOCLEÓN.-¿Cómo? Inventadlo vosotros; a todo estoy dispuesto; tal es el deseo que me abrasa de recorrer los bancos y de emitir mi voto.
CORO.-¿Hay, di, algún agujero que puedas ensanchar por dentro, para escurrirte por él cubierto de andrajos como el ingenioso Ulises?
FILOCLEÓN.-Todo está obturado y sin el más mínimo agujero por donde pudiera pasar un mosquito.
EL CORIFEO.-¿Te acuerdas cuando en la toma de Naxos, estando de servicio, te escapaste clavando en la muralla unos asadores que habías robado?