Las Ranas
Las Ranas ¡Sí, le conozco hace tiempo! ¡Y conozco también sus caracteres feroces, y su lenguaje altivo, desenfrenado, desmedido, sin regla, enfático y cuajado de palabras hinchadas y vacías!
ESQUILO
¿Y eres tú, hijo de una rústica diosa (128), tú, colector de necedades, fabricante de mendigos y remendón de andrajos, quien se atreve a decirme...? Pero tu audacia no ha de quedar impune.
BACO
Basta, Esquilo; no te dejes arrebatar por la ira.
ESQUILO
No callaré sin haber demostrado hasta la evidencia lo que vale ese insolente con todos sus cojos (129).
BACO
¡Esclavos, traed una oveja, una oveja negra (130), pues la tempestad va a estallar!
ESQUILO
¿No te avergüenzas de tus monólogos cretenses y de los incestuosos himeneos que has introducido en el arte trágico? (131)
BACO