Acerca de la generacion y la corrupcion - Tratados breves de Historia Natural
Acerca de la generacion y la corrupcion - Tratados breves de Historia Natural Igual que dijimos que cada uno se volvía más propenso a errar por un padecimiento diferente, así también el durmiente puede serlo por causa del sueño, del movimiento 10de los sentidos y de las demás circunstancias que rodean la sensación, de manera que lo que presenta una pequeña semejanza con algo parece aquello mismo. Pues, cuando uno duerme, al volver la mayoría de la sangre hacia su principio, vienen con ella los movimientos internos, unos en potencia, otros en acto[43]. Y se comportan de modo que en un determinado movimiento de la sangre saldrá a la superficie, de él, un determinado movimiento sensorial; pero si éste desapareciera, otro determinado. Entre sí se 15comportan como las ranas artificiales que salen a la superficie en el agua, conforme se va disolviendo la sal[44]; así, estos movimientos están presentes en potencia, pero, al desaparecer el impedimento, se actualizan y, conforme van siendo liberados, comienzan a producirse en la pequeña cantidad de sangre que queda en los órganos sensoriales, presentando una semejanza como la de las formas de las nubes que, en sus rápidas transformaciones, se comparan 20ya a hombres, ya a centauros. Cada uno de ellos, como se ha dicho, es residuo de una sensación en acto y, al desaparecer la verdadera, permanece, y es cierto decir que es: «tal como Corisco», pero no que es Corisco[45]. Cuando se percibía la sensación, la facultad rectora y de discernimiento no decía que ésta era Corisco, pero era por ella 25por la que reconocía al verdadero Corisco[46]. Por tanto, aquello que nos daba ese nombre cuando se lo percibía[47], si no se ve totalmente constreñido por la sangre, es movido, como si fuera percibido aún, por los movimientos que se producen en los órganos sensoriales, y parece que lo 30que sólo es semejante, es lo real. Y es tan grande el poder del sueño como para conseguirlo sin que nos demos cuenta. Así pues, ocurre igual que si uno se pusiera un dedo 462aen un ojo sin darse cuenta[48]; no sólo le parecerá que una cosa son dos, sino que también dará crédito a su vista; en cambio, si se da cuenta, se lo parecerá, pero no le dará crédito. De la misma manera, en sueños, si uno se da cuenta de que está durmiendo y de que la afección en la que se produce la sensación es el sueño, hay una apariencia, mas 5algo que hay en él le dice que parece Corisco, pero que no es Corisco —pues muchas veces, cuando uno está dormido, algo que hay en nuestra alma nos dice que lo que aparece es un ensueño[49]—. Pero, si no se da cuenta de que está durmiendo, nada contradirá a la imaginación.