El arte de la politica
El arte de la politica Es cierto que el placer no es uniforme para todos, pues cada uno lo imagina a su manera y según su temperamento. Cuanto más perfecto es el individuo, más pura es la felicidad que él imagina y más elevado su origen. Y asà es preciso confesar que, para ocupar dignamente el tiempo de sobra, hay necesidad de conocimientos y de una educación especial; y que esta educación y estos estudios deben tener por objeto único al individuo que goza de ellos, lo mismo que los estudios que tienen la actividad por objeto deben ser considerados como necesidades y no tomar nunca en cuenta a los demás.

Nuestros padres no han incluido la música en la educación a tÃtulo de necesidad, porque no lo es; ni a tÃtulo de cosa útil, como la gramática, que es indispensable en el comercio, en la economÃa doméstica, en el estudio de las ciencias y en una multitud de ocupaciones polÃticas; ni como el dibujo, que nos capacita para juzgar mejor las obras de arte; ni como la gimnástica, que da salud y vigor; porque la música no posee evidentemente ninguna de estas ventajas. En la música solo han encontrado una digna ocupación para matar el ocio, y esto han tenido en cuenta en la práctica; porque, según ellos, si hay un solaz digno de un hombre libre, este es la música.
