Física
Física [5] Según los testimonios de que disponemos, Alcmeón de Crotona fue quien primero situó en el cerebro el centro de la inteligencia y la actividad anímica, doctrina común a los pitagóricos, a Demócrito, al autor del Sobre la enfermedad sagrada y a Platón (Tim. 73b-d). Para Aristóteles, en cambio, el principio vital está en el corazón, fuente del calor de la vida a través del movimiento sanguíneo; esta concepción parece inspirada en Empédocles, quien estableció la ecuación «caliente-alma», y aparece también en el escrito hipocrático Sobre el corazón, donde se concibe el pneûma o soplo vital como la rarefacción más fina, el producto último de la sangre (vid. I, DÜRING, Aristóteles, Heidelberg, 1966, págs. 537-540). <<
[6] Estamos reflejando aquí esquemáticamente el punto de vista de Aristóteles. La aporía de la posibilidad planteada por Diodoro, sin embargo, es de un radicalismo tal que se puede decir que en cierto modo sale indemne del tratamiento aristotélico en Metafísica IX, y de hecho pervivió en el helenismo, y reaparece en la teología medieval y en la filosofía moderna. Se puede decir, pues, que es una de las aporías capitales de la tradición filosófica occidental. Para un estudio pormenorizado de la misma vid. J. VUILLEMIN, Nécessité ou contingence, L’aporie de Diodore et les systèmes philosophiques, París, 1984. <<