Física
Física [113] Kaì ho ápeiros kaì ho aeì lambanómenos chrónos. Algunos, como Hegel, toman aeí como otra denominación de ápeiros (es decir, «el tiempo infinito y perenne»). Otros, los más, refieren aeí a lambanómenos y lo entienden como el tiempo convencional que «en cada caso» (aeí) se puede tomar. Ahora, si se mira con cuidado se verá que aquí se habla de dos tiempos, el segundo abarcado por el primero: el tiempo á-peiros (in-finito, sin límites, similar al chrónos agéraos o «tiempo sin vejez» de los órficos) y el tiempo del aeí, que en este caso hay que entenderlo, como indica entre otros Benveniste, con el sentido de repetición constante, de lo perpetuamente reiterado (el aeí como un «siempre» permanente sería un sentido derivado). El tiempo del aeí sería entonces el tiempo periódico (es probable que ésta fuera una fórmula usual en la Academia para expresar el tiempo cíclico, una visión del tiempo heredada de antiguas tradiciones y que se mantuvo hasta el final del helenismo). Pues bien, son tan estrechas las semejanzas de estos dos tiempos con la doble concepción del tiempo en el zurvanismo persa (es decir, Zrvan akarana o «tiempo sin fin», y Zrvan darego khvadhata o «tiempo de larga duración», tiempo cíclico), de gran aceptación en la Academia en los años que Aristóteles formó parte de ella, que algunos iranistas ven aquí el influjo directo de Persia sobre la filosofía y la religión griegas. Sobre el tiempo cíclico y la referencia a Benveniste vid. infra, nota 449. Véase también: W. JAEGER, Aristoteles, Berlín, 1923; J. DUCHESNE-GUILLEMIN, La religion de l’Iran ancien, París, 1962; X. ZUBIRI, «Zurbanismo», Gran Enciclopedia del Mundo, Bilbao, 1964 (cf. Estructura dinámica de la realidad, Madrid, 1989); M. BOYCE, A History of Zoroastrianism, 2 vols., Leiden, 1975-1982; M. L. WEST, Early greek philosophy and the Orient, Oxford, 1971. <<