Obra biologica

Obra biologica

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

En los diferentes animales cuadrúpedos vivíparos el órgano del olfato no difiere mucho de uno a otro, pero todos los que poseen las mandíbulas alargadas y terminadas en punta, tienen las narices situadas en el denominado hocico, en la medida de lo posible, mientras que en otros, están más separadas de las mandíbulas. El elefante tiene esta parte más singular que el resto de los animales: tiene una talla y una fuerza extraordinarias, emplea la trompa como una mano para llevar el alimento a la boca, tanto sólido como [659a] líquido, y si la enrolla alrededor de los árboles puede arrancarlos, en definitiva, la utiliza igual que si fuese una mano. Por su naturaleza, este animal es al mismo tiempo de los pantanos y terrestre; por consiguiente, como puede conseguir el alimento del agua y necesita respirar porque es terrestre y sanguíneo, y como no puede pasar rápidamente de lo húmedo a lo seco, debido a su excesivo tamaño, igual que algunos vivíparos sanguíneos que respiran, necesita utilizar tanto el agua como la tierra. Algunos buzos, por ejemplo, disponen de un instrumento para respirar, para absorber el aire del exterior del agua a través del instrumento cuando permanecen mucho tiempo bajo el mar; así hizo la naturaleza el tamaño de la nariz de los elefantes. Por eso precisamente, respiran levantando la nariz por encima del agua, cuando caminan por ella. Tal como hemos dicho, la trompa del elefante es una nariz. Pero como no podría haber una nariz así, si no fuese blanda y pudiera doblarse (pues por su tamaño le impediría tomar el alimento del exterior, tal como dicen que ocurre con los cuernos de los bueyes que pacen reculando [331]: afirman que aquellos pacen andando hacia atrás. Pues bien, dado que la nariz es así, la naturaleza, como es habitual, se aprovecha aún más de esa misma parte al utilizarla como patas delanteras. En efecto, los cuadrúpedos fisípedos poseen patas en lugar de manos, aunque no sólo para soportar el peso. Los elefantes se clasifican entre los fisípedos, es decir, no son bisulcos ni solípedos. Sin embargo, debido al gran tamaño y peso de su cuerpo, sólo les sirven de apoyo, además, por su lentitud y escasa facultad de flexionar no les son útiles para ninguna otra cosa [332]. Así pues, poseen nariz para respirar, como cualquier otro animal que tenga pulmón, pero como pasan mucho tiempo en el agua y tardan en cambiar de medio, pueden enroscarla durante largo rato. Y, al privarles del uso de las patas, la naturaleza, como hemos dicho, aprovecha esta parte para suplir la ayuda que pudiera surgir de éstas [333].


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker