Retorica
Retorica Como se ve, pues, el paso del método de los lugares al de las especies viene marcado por una profunda unidad funcional: en uno y otro, el criterio clave es el del uso tópico de los enunciados persuasivos; y, para los dos también, el fin es proporcionar listas de premisas plausibles que puedan servir de término medio en los razonamientos retóricos. Sin embargo, y aunque esto es sin duda así, la verdad es que las especies no se dejan absorber, de todos modos, en la noción de lugar común y, más todavía, que exigen un orden de consideraciones, para el que Aristóteles reclama un contexto epistemológico distinto. Tal contexto, según declara I 4, 1359-10 (justamente al hilo de la introducción de las especies y de la perspectiva perì hôn de análisis), es la «ciencia analítica»[303]. Y sobre esta base se cierra el ciclo de la revisión de la Retórica, dando con ello lugar a una segunda y ya definitiva téchne rhetoriké.