Retorica
Retorica Esta profunda rectificación del concepto y funcionalidad de la dialéctica platónica decide ciertamente el sentido del nuevo concepto aristotélico de dialéctica y también —lo que ahora nos importa más— del de retórica. El proceso de separación entre dialéctica y ciencias particulares se establece, en el marco de los tópoi, no como un fenómeno de oposición, sino de gradualización. Las ciencias particulares se presentan como discursos que de antemano han cumplido ya las condiciones de la dialéctica, sencillamente porque se refieren a casos saturados[89] en que la contradicción es imposible, es decir, en que la identidad de la definición es puesta como principio en todos los contextos o lugares lógicos (tópoi) en que puede aparecer. Y es en este uso de las definiciones como principios en lo que consiste la axiomatización de las ciencias. En cambio, los enunciados para los que tal uso es imposible —o sea, para los que sà cabe contradicción de lo que afirman— tienen que recorrer, consecuentemente, la prueba de la identidad de su definición en todos sus lugares lógicos. Son estos casos los que pertenecen ahora al dominio de la dialéctica: sus definiciones no pueden proponerse como principios, sino como hipótesis. Y la dialéctica se constituye entonces como un método para la selección y justificación de hipótesis[90].