Retorica
Retorica 5XXI. Otro <lugar> se obtiene de lo que está admitido que existe, aunque sea increÃble, supuesto que no se admitirÃa si no existiese o no lo tuviéramos cerca.[375] ¡Y aun con más motivo <ha de admitirse>! Nosotros, en efecto, aceptamos lo que es <real> o lo que resulta probable. Por consiguiente, si es increÃble e improbable, entonces será verdad, puesto que no es por ser probable y convincente por lo que está admitido asÃ. Éste es el caso, por ejemplo, de lo que dijo Androcles el Piteo[376] cuando, censurando 10él la ley, interrumpieron su discurso con gran griterÃo: «—Las leyes necesitan una ley que las subsane, como también los peces necesitan sal, por más que no sea probable ni convincente que necesiten sal quienes se han criado en agua salada; y como las tortas de oliva necesitan aceite, aunque también sea increÃble que lo que esté hecho de aceite necesite aceite».