La isla desierta _ Saverio el cruel
La isla desierta _ Saverio el cruel MULATO. —Vean esta rosa que tengo sobre el ombligo. Observen qué delicadeza de pétalos. Un trabajo de indÃgenas australianos.
EMPLEADO 2.º. —¿No será una calcomanÃa?
EMPLEADA 2.ª. —¡Qué va a ser calcomanÃa! Éste es un tatuaje de veras.
MULATO. —Le aseguro, señorita, que si me viera sin pantalones se asombrarÃa…
TODOS. —¡Oh… ah!…
MULATO (enfático). —Sin pantalones soy extraordinario.
EMPLEADA 1.ª. —No se los pensará quitar, supongo.
MULATO. —¿Por qué no?
EMPLEADA 3.ª. —No, no se los quite.
MULATO. —No voy a quedar desnudo por eso. Y verán qué tatuajes tengo labrados en las piernas.
EMPLEADA 1.ª —Es que si entra alguien…
EMPLEADA 3.ª. —Cerrando la puerta. (Va a la puerta).