Los Lanzallamas
Los Lanzallamas —Instalaremos un laboratorio quÃmico. En este laboratorio el alumno revolucionario aprenderá la fabricación de gases, fosgeno en especial, fabricación de bombas de gases y granadas de mano. Aprenderá también fabricación de explosivos, aunque éstos, por su fácil adquisición, no merecen mayor atención. Lo importante para nosotros es formar comunistas con práctica positiva de infanterÃa, artillerÃa y guerra quÃmica. Nosotros tendemos a la eliminación absoluta del revolucionario sentimental. El sentimentalismo no nos interesa. Se lo dejamos a los socialistas, que son tan bestias que aun después de la experiencia de la Guerra Europea siguen creyendo en la democracia y la evolución. Esto sólo se puede llevar a cabo en el campo. Por eso me gusta el Sur. Nos disfrazaremos de chacareros e instalaremos alguna chacra colectiva, pero nuestros trabajos y nuestros alumnos se encaminarán hacia las especializaciones de guerra. Claro está que en todo lo que le digo hay lagunas de carácter técnico, pero acépteme usted que sólo dando comienzo a los trabajos llegaremos a algo positivo.
—¿Y el dinero?
—Ahà está. El dinero lo proporcionarán los prostÃbulos.
—Es una barbaridad.