Los Lanzallamas
Los Lanzallamas —¿Por qué no hablás, nene? ¿Quién te fajó? ¿El Lungo o el Pibe Miflor?
Haffner gime dolorosamente. El infierno se ha dado cita a la orilla de su cama. Un rectángulo negro gira ante sus ojos, y alguien escribe con una tiza:
cos α + i sen α
El pizarrón se desvanece. La penumbra proyecta conos oscuros en sus tejidos. Desde una altura invisible llueve papel picado. Un reflector gira haces de luz violeta y amarilla. Pasan ante sus ojos espaldas desnudas. Damiselas que “hacen la vida”. Sin medias y con zapatos rojos. La pollerita diez centímetros más arriba de las rodillas. Vinchas en la frente, y en los labios pintado un corazón. El insulto resuena otra vez, más cercano:
—Nom de Dieu, va t'en faire enculer.