Los Lanzallamas

Los Lanzallamas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—No… en vos no. A vos te quiero mucho. ¡Si supieras cuánto te quiero! Posiblemente seas la mujer que nunca tendré. A vos te quiero contra mi voluntad. Decime si no es algo terrible esto. Cuántas veces he tratado de escaparme de vos… inútilmente. Hasta le he declarado amor a una negra. A una negra, aunque no lo creas. Sí, a una negra. Ella me miraba estupefacta, pero como yo la hablaba seriamente, me dijo: “Caballero, diríjase a mi padre”. El padre era cartero. Lo conocí. ¡Si supieras lo que me he reído! El negro quería que le diera informes de mi posición social. Era cosa de morirse… —y Erdosain lanza tales carcajadas en el dormitorio a oscuras que Elsa, repugnada, le advierte:

—Mirá… Si no te callás la boca, me visto y me voy.

Erdosain continúa, implacable:

—Ya ves. Me he hundido en todos los pozos. Nadie sabe qué longitud tiene el camino de la perversidad; pero siempre, al lado de cualquier monstruo, lindo o feo, me he acordado de tu vida desdichada, y cuanto más creían tenerme junto a sí, más junto a vos me sentía…

—No digas esos disparates.

—Te hablo de cosas interiores. De angustias y de lágrimas.

Elsa estalló indignada.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker