Los Lanzallamas
Los Lanzallamas —Vaya si lo es… Pienso hacer la prueba en el Sur. Tengo ganas de instalar una pequeña usina quÃmica. Fabricar gases. Preparar técnicos exclusivamente en fabricación de gases. Nada más. Prepararlos en serie, como se preparan subtenientes y sargentos. Las bombas constituyen un procedimiento antiguo. Otra cosa es granadas de mano, pero hay que tener máquinas especiales para fabricarlas. Y en cantidad. Una bomba construida individualmente no sirve sino para hacer un poco de estruendo. La bombas deben fabricarse en serie.
—Un obrero carga las espoletas, otro las prepara. Máquina para las espoletas. Máquina para los envases. Usted comprende… todo eso cuesta dinero. Hay que prepararse. Aquà ni tratados técnicos se encuentran.
Callaron, y el hombre delgado hizo una señal para que salieran. Cuando subieron al dormitorio, el Astrólogo conversaba animadamente con la mujer delgada y el hombre del traje azul. Erdosain supuso que continuarÃan charlando, pero el Astrólogo terminó con estas palabras el objeto de su visita:
—Quedamos en eso, ¿no es as�
El hombre del traje azul sonrió ligeramente, y el cabelludo respondió:
—¡En fin… veremos!
Los tres hombres no hablaron más. Se miraron mutuamente y la mujer, que con la criatura en el brazo atendÃa a la conversación, repuso: