Los Lanzallamas

Los Lanzallamas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—No sé… A momentos me imagino que el alma no puede resistir el máximo dolor que aún no conozco, y entonces revienta como una caldera. Mirá, me he puesto de novio en esta casa con una chica. Tiene catorce años. La compré…, no es otro el término. Por quinientos pesos. Me he metido en un lío repugnante. La madre va a tratar de dominarme. A mí me divierte luchar contra ese monstruo hembra; me distraigo. Pienso en el día en que entraré a la cocina y le diré: “Doña Ignacia, su hija está embarazada”. Entonces la terrible vieja me dirá: “Usted tiene que casarse”. Y yo me casaré…. ¿Te das cuenta? No me negaré a casarme.

Luciana se incorpora violentamente:

—¿Estás loco?

Erdosain encendió lentamente un cigarrillo:

—Más o menos, tenés razón. No estoy loco, pero estoy angustiado que es lo mismo.

Y de pronto se echó a reír con fuertes carcajadas.

—¿Te das cuenta Luciana? Veo el paisaje. La vieja, de pie en la cocina, vigila con cara de deidad ofendida una milanesa que se recalienta, mientras que in mente tramita el aborto de la menor. En cambio, la chica, estupefacta, hace extrañas consideraciones sobre aquello que lleva embaulado en el vientre.

Y Erdosain se toma el estómago con las manos al tiempo que lanza carcajadas detonantes. Luciana no puede menos de mirarlo sorprendida. 


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker