Los Lanzallamas
Los Lanzallamas —Es que está escrito: “El camino de los impĂos es como la oscuridad; no saben en quĂ© tropiezan”. Está escrito: “TambiĂ©n me reirĂ© en vuestra calamidad, y me burlarĂ© cuando os viniere lo que temĂ©is”. Hay que buscar a Dios, amigo Barsut. Se lo dice un hombre que…
Barsut, sordo para lo que no fuera su pensamiento, continĂşa:
—¿Y si los otros fueran mejores que uno? Entonces el problema se resolverĂa fácilmente. Alguien me dijo que me casara. SĂ, pienso casarme, pero será con Greta Garbo. Me gusta esa mujer. Para eso tengo que ir a Estados Unidos, triunfar allĂ… Vea, hasta tengo hecho el cálculo. Un año para triunfar, otro año para conquistarla… Dentro de dos años, estimado Ergueta, usted profetizará por las esquinas vestido de arpillera, con una latita en la mano. La gente, en redor suyo, abrirá la boca frente a los textos que cite de las Escrituras; de pronto, yo me detengo en un Rolls Royce, el lacayo abre la puerta, y baja Greta Garbo tomada de mi brazo. Y yo le digo: “¿Ves?… Ese es mi amigo Ergueta, con quien conversĂ© una noche cuando estaba secuestrado”. Y lo llevamos a usted a Estados Unidos…
LlamĂł una voz ronca:
—Barsut.