Los Lanzallamas

Los Lanzallamas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Por el camino avanzó una sombra. De la tierra se desprendió un acolchado sonido de pasos. Barsut distinguió al Astrólogo, y tomándolo del brazo a Ergueta le dijo, temeroso:

—Por favor, ni una palabra con él.

En el fondo de una cantera vegetal, agrisada por la luna, se recortó inmensa la estatura del Astrólogo. Adivinándolo a Ergueta, saludó en la oscuridad: 

—Buenas noches, Ergueta. Disculpe que lo interrumpa. ¿Me permite un momento al amigo Barsut? 

—¿Me necesita usted?

—Sí, Barsut; venga. Tengo que darle una buena noticia.

Ergueta quedó nuevamente solo bajo la higuera. Observó a los dos hombres que se fundían entre los árboles, y murmuró:

—Señor, ¡cuánta verdad hay en tus palabras: “El camino del hombre perverso es torcido y extraño”! Torcido y extraño… ¡Parece que hubieras previsto todos los movimientos del alma en la noche de los siglos, Señor!

Y Ergueta se hincó sobre el pasto. Juntó las manos sobre el pecho y comenzó a orar.

La luna caía en barra de plata sobre su espalda encorvada.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker