De sangre y cenizas
De sangre y cenizas Cuando la batalla terminó, Poppy estaba de pie, ensangrentada pero viva. Las criaturas se habían retirado, las sombras disipadas. Pero en su corazón, sabía que esta victoria era solo el comienzo.
Mientras el amanecer teñía el cielo de rojo, Hawke se acercó a ella, su expresión una mezcla de alivio y respeto. —Eres más de lo que jamás imaginé.
Poppy lo miró, sus ojos llenos de algo nuevo: esperanza. —Soy lo que necesitaba ser.
El destino aún la esperaba, pero por primera vez, sabía que podía enfrentarlo. No como la Doncella, sino como Poppy, la guerrera que había renacido en medio de sangre y cenizas.