De sobremesa

De sobremesa

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Que me estoy muriendo, doctor —le dije estrechándole la mano— que me estoy muriendo sin causa, muriéndome de angustia y de falta de fuerzas.

—¿Usted cometió alguna locura después de ir a mi consulta, no es cierto?… He llegado a imaginarme, mientras lo veía dormido, que ha tenido usted una hemorragia abundante… Déjeme usted examinarlo, dijo acercando la luz. Incorpórese usted un poco para oír el corazón; así, eso es… Bien: ahora, recuéstese usted… póngase ahí el termómetro, no se inquiete usted; crea que haré cuanto esté a mi alcance para mejorarlo. Usted me interesa de veras… Su familia no vive ahora en París, ¿cierto?…

—No tengo familia, doctor; vivo solo con mis criados.

—Pero tiene usted muchos, muchísimos amigos que lo quieren —dijo como para consolarme—. Esta noche al entrar he encontrado gente en el vestíbulo y en el salón… ¿Conque vive usted solo, completamente solo?… volvió a preguntar… Un grado menos de la temperatura normal —dijo mirando el termómetro—; el pulso de un niño moribundo; esa palidez, esa postración, y el día en que usted estuvo en mi consulta, me quedé asombrado de su vigor… El corazón está débil como el de un viejo de setenta años… Vamos, tenga usted confianza en mí; confiéseme usted qué es lo que le ha pasado… ¿Fue muy abundante la hemorragia?…


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker