El secreto del exito
El secreto del exito Otro aspecto muy importante de la personalidad es el autocontrol, especialmente en lo que respecta a controlar tu carácter. La ira es signo de debilidad, no de fuerza. Aquél que pierde la compostura, automáticamente se coloca en desventaja. Recuerda el viejo dicho: «Si los dioses desean destruir a alguien, lo hacen iracundo». Bajo la influencia de la ira el hombre hace todo tipo de locuras que posteriormente lamenta. Arroja su juicio, su experiencia y su prudencia a la basura, actuando como un loco. De hecho, la ira es una especie de locura. Si tienes duda al respecto, observa cuidadosamente el rostro de la primera persona iracunda que te encuentras y verás lo irracional que parece y la locura con que actúa. Es bien sabido que quien se mantiene sereno mientras su oponente se encoleriza tiene ya todo a su favor. Es buena polÃtica permitir que el otro «saque los pies del tiesto» y se entregue a la ira, esforzándote en mantenerte tú sereno. Comparativamente es fácil tranquilizar a una persona colérica sin que se enoje contigo, pues para que haya una pelea hacen falta al menos dos. Verás que el hecho de controlar tu expresión y tu aspecto te confiere control sobre tu estado mental interno. Verás que si eres capaz de controlar tu voz, manteniéndola tranquila, serena y baja, no te dejarás arrastrar por la pasión e incluso notarás que al hacerlo también la voz del otro gradualmente se tranquiliza, abandonando el tono elevado y amenazador. Al final los dos estaréis hablando en el mismo tono, siendo tú quien ha marcado la pauta. Vale la pena recordar esto, ese control de la voz es un secreto que merece ser conocido y practicado.