Amor y amistad
Amor y amistad —Mi adorada Laura —me dijo pocas horas antes de morir—, toma ejemplo de mi desdichado final y evita la imprudente conducta que lo ha ocasionado… Ten cuidado con los desvanecimientos… Aunque al principio puedan parecer reconfortantes y agradables, al final, sobre todo si se repiten demasiado y en estaciones poco apropiadas, son destructivos para el organismo… Mi destino te enseñará esta lección… Muero, mártir de mi dolor por la pérdida de mi Augustus… Un desmayo fatal me ha costado la vida… Ten cuidado con los desmayos, querida Laura… Un ataque de frenesà no es ni la cuarta parte de pernicioso; es un ejercicio fÃsico y, si no es demasiado violento, me atreverÃa a decir que incluso tiene consecuencias favorables para la salud. Enloquece cuantas veces quieras, pero no te desmayes…
Estas fueron las últimas palabras que me dirigió en vida… Fue el último consejo a su afligida Laura, quien lo ha seguido fielmente desde entonces.