Amor y amistad
Amor y amistad —¡Dios mÃo, no me digas! —exclamé yo—. ¡Por todos los cielos! ¿Qué va a ser de toda esta comida? Es imposible que no se eche a perder en parte. En cualquier caso, podemos llamar al médico para que nos ayude. Creo que yo puedo dar cuenta de la carne; mi madre puede tomarse el caldo, y tú y el médico podéis acabar con el resto.