Amor y amistad
Amor y amistad Asà era el grupo que se reunÃa en el elegante salón de la corte de Johnson, en el cual y dentro del grupo de las máscaras femeninas, la encantadora figura de una «sultana» era la más notable. Del grupo masculino, la máscara que representaba el «Sol» era la más admirada de todas. Los rayos que despedÃan sus ojos eran como los del glorioso luminario, aunque infinitamente superiores. Tan intensos eran que nadie se atrevÃa a moverse a menos de media milla de distancia de ellos; de esa forma, su propietario contaba con la mejor parte del salón para él, ya que este no medÃa más de tres cuartos de milla de largo por media de ancho. Finalmente, los caballeros encontraron que la fiereza de sus rayos era de lo más inconveniente para la concurrencia, ya que los obligaba a apiñarse en una esquina de la habitación con los ojos medio cerrados, por medio de los cuales, por cierto, la compañÃa descubrió que se trataba de Charles Adams vestido con su capa verde de todos los dÃas, y sin máscara de ningún tipo.
Una vez ligeramente disminuido su asombro, su atención se vio atraÃda por dos «dominós» que avanzaban presos de un estado terriblemente apasionado. Ambos eran muy altos, si bien parecÃan tener muchas cualidades estupendas.
—Estos son el señor y la señora Jones —dijo el ingenioso Charles.