Amor y amistad
Amor y amistad De la señorita C. Lutterell a la señorita M. Lesley
Bristol, 27 de marzo.
Esta semana he recibido una carta tuya y otra de tu madrastra que me han divertido mucho, porque me doy cuenta de que cada una está celosísima de la belleza de la otra. Resulta bastante absurdo que dos mujeres bonitas, aunque se trate de madre e hija, no puedan estar bajo el mismo techo sin discutir sobre su belleza. Por favor, convenceos de que las dos sois muy bonitas y olvidad el asunto.
Supongo que debo de dirigir esta carta a Portman Square, donde probablemente (por grande que sea tu amor por el castillo de Lesley) no te desagradará encontrarte. A pesar de lo que todo el mundo dice sobre los verdes prados y sobre el campo, siempre he creído que Londres y sus diversiones deben ser muy agradables para pasar una temporada; y me encantaría que la renta de mi madre la permitiera llevarnos a allí en invierno para disfrutar de sus edificios y jardines públicos. Siempre he soñado con ir a Vaux-hall[21] para comprobar si la carne asada se corta en lonchas tan finas como dicen, porque tengo la ligera sospecha de que poca gente entiende el arte de cortar la carne asada tan bien como yo. Sería difícil que no supiera algo del asunto, cuando me he esforzado tanto en esa parte de mi educación.