Amor y amistad
Amor y amistad Mamá siempre ha creÃdo que soy la más completa de las hermanas, aunque en vida papá defendÃa que era Eloisa. Nunca hubo dos naturalezas más dispares en el mundo. De pequeñas, a las dos nos gustaba leer. Ella preferÃa la historia y yo los libros de recetas. A ella le encantaba dibujar y a mà guisar gallinas. Nadie cantaba una canción mejor que ella y nadie hacÃa un pastel mejor que yo. Y asà han seguido las cosas desde que dejamos de ser niñas. La única diferencia es que han desaparecido las disputas sobre la superioridad de nuestras actividades, tan frecuentes entonces. Hace muchos años que llegamos al acuerdo de admirar mutuamente nuestro trabajo. Yo no dejo nunca de escuchar su música, y ella es igual de constante a la hora de comerse mis pasteles. Esto fue asà al menos hasta que Henry Hervey hizo su aparición en Sussex.
Antes de la llegada de su tÃa a la vecindad, donde ya sabes que se estableció hace unos doce meses, sus visitas se producÃan en fechas concretas y tenÃan siempre la misma duración; pero cuando ella se mudó a la casa señorial que está cerca de la nuestra, estas se hicieron más frecuentes y más largas.