Amor y amistad
Amor y amistad No sé cómo agradecerte tu ofrecimiento de que mantuviéramos una relación epistolar, en el que veo un enorme gesto de amistad por tu parte. Te aseguro que escribirte será para mà un gran desahogo y, en tanto en cuanto mi salud y mi ánimo me lo permitan, encontrarás en mÃ, si no una corresponsal entretenida, sà muy constante. Conoces demasiado bien mi situación para saber que en mà la alegrÃa serÃa impropia, y conozco mi corazón demasiado bien para saber que serÃa ficticia. No esperes recibir noticias, porque no vemos a nadie conocido o en cuya vida tengamos el más mÃnimo interés. Tampoco esperes conocer algún escándalo a través de mÃ, porque, debido a lo mismo, no podemos escucharlos ni inventarlos. Lo único que puedes esperar son las efusiones melancólicas de un corazón roto, que una y otra vez se vuelve hacia la felicidad que una vez disfrutó, y cuyo recuerdo tan mal ayuda a soportar su presente desdicha.