Amor y amistad
Amor y amistad —¡Ojalá sea verdad! —dije yo—. Porque es la única clase de amor por la que darÃa un cuarto de penique. Creo que enamorarse a primera vista tiene cierto sentido.
—Bien, la felicito por su conquista —replicó Lady Scudamore—, que me parece que ha sido completa. Le aseguro que lo que ha hecho no es nada desdeñable, porque mi primo es un joven encantador, ha visto mucho mundo y escribe las mejores cartas de amor que he leÃdo nunca.
Esto me hizo muy feliz y me sentà muy contenta por mi conquista. No obstante, me pareció apropiado darme un poco de aires, de modo que le dije:
—Todo eso está muy bien, Lady Scudamore, pero usted sabe que las damas jóvenes que son herederas no deben arrojarse en brazos de hombres que no tienen ninguna fortuna.
—Mi querida señorita Halton —dijo ella—, estoy tan convencida de ello como usted, y le aseguro que serÃa la última persona en el mundo en animarla a casarse con alguien que no tuviera visos de heredar una fortuna como la suya. El señor Musgrove está lejos de ser una persona pobre, ya que posee rentas de varios cientos al año, que muy plausiblemente hará crecer, y una casa excelente, aunque ahora mismo necesita algunas reparaciones.