Amor y amistad
Amor y amistad —¿Cómo es posible? —interrumpió la señorita Johnson, enrojeciendo de rabia—. ¿Cree usted que alguien puede tener demasiado color en las mejillas?
—Desde luego que lo creo, y le diré por qué, mi querida Alicia. Cuando una persona tiene un grado demasiado elevado de rojo en su tez, su cara ofrece, a mi juicio, un aspecto demasiado rojo.
—Pero, señora mÃa, ¿puede tener una cara un aspecto demasiado rojo?
—Sin duda, mi querida señorita Johnson, y le diré por qué. Cuando una cara tiene un aspecto demasiado rojo, no tiene las mismas ventajas que cuando es más pálida.
—Le ruego que continúe con su historia.
—Pues bien, como le decÃa antes, fui invitada por esta dama a pasar varias semanas con ella en la ciudad. Muchos caballeros la consideraban hermosa pero, en mi opinión, su frente era demasiado ancha, sus ojos demasiado pequeños y tenÃa demasiado color en las mejillas.
—En ese punto, señora, y como dije antes, debe de estar equivocada. La señora Watkins no podÃa tener demasiado color en las mejillas ya que nadie puede tener demasiado color en las mejillas.