Amor y amistad
Amor y amistad El lóbrego aspecto del viejo castillo, que parecía echársele encima a medida que se acercaba por el serpenteante camino, le produjo terror. No se sintió a salvo hasta que no se encontró en el salón del edificio, donde la familia estaba reunida para el té.
El señor Gower era un completo desconocido para todos los componentes de aquel grupo; no obstante, y aunque tenía miedo a la oscuridad y se asustaba con facilidad cuando se encontraba solo, halló ese noble valor necesario para entrar sin sonrojarse en un círculo de posición social más elevada, formado por personas a las que no había visto nunca antes, y tomar asiento entre ellas con perfecta indiferencia.
El nombre de Gower no era desconocido para Lord…, que se sintió sorprendido y perturbado. Sin embargo, se levantó y recibió al señor Gower con la corrección propia de un hombre bien educado. Lady…, que sentía un dolor más profundo por la pérdida de su hijo que el que el corazón más endurecido de Lord… podía mostrar, apenas pudo mantenerse erguida en el asiento cuando supo que el hombre que tenía ante sí era el hermano de la Rosa de su llorado Henry.