Amor y amistad
Amor y amistad La señora Percival aprovechó la primera oportunidad que tuvo a la mañana siguiente para hablar con el señor Stanley sobre el regreso de su hijo y, después de comentar que en su opinión todo el asunto le parecía bastante tonto, le pidió que comunicara al señor Edward Stanley que para ella era una norma no admitir como visitante en su casa a un joven, fuera durante el tiempo que fuese.