Amor y amistad

Amor y amistad

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Para remediar esta inevitable desgracia, decidió volver al lado de sus antiguos amigos, sir George y Lady Harcourt, cuya generosidad había experimentado tan a menudo y con la esperanza de experimentarla otra vez con la misma frecuencia.

Eliza tenía que viajar unas cuarenta millas para llegar a la hospitalaria mansión. Después de haber caminado treinta sin parar, se encontró a la entrada de un pueblo al que, en tiempos más felices, había acompañado a sir George y a Lady Harcourt a tomar una comida fría en una de sus fondas.

Los recuerdos de sus aventuras desde la última vez que había participado en una de aquellas felices comilonas ocuparon su pensamiento durante algún tiempo, mientras permanecía sentada a la puerta de la casa de un caballero. Tan pronto como estas reflexiones tocaron a su fin, se levantó y decidió apostarse ante aquella misma fonda que tan bien recordaba, y de cuya clientela, en su entrar y salir de la fonda, esperaba recibir alguna caritativa propina.

Acababa de tomar su puesto ante la fonda cuando un coche salió por la puerta y, al volver la esquina en la que estaba apostada, se detuvo para dar al postillón una oportunidad de admirar la belleza del panorama. Eliza avanzó entonces hacia el coche y se disponía a pedir una caridad, cuando, al fijar sus ojos en la dama que se encontraba en su interior, exclamó:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker