Amor y amistad
Amor y amistad Soy la criatura más feliz del mundo, ya que acabo de recibir una proposición de matrimonio del señor Watts. Es la primera que recibo en mi vida y no sé cómo valorarla. ¡Qué triunfo el mÃo sobre las Dutton! No tengo intención de aceptarla, al menos eso creo, pero como no estoy del todo segura le di una respuesta un tanto equÃvoca y me fui. Y ahora, mi querida Fanny, quisiera que me aconsejaras sobre si debo aceptar o no su proposición. Pero para que puedas juzgar sus méritos y la situación del asunto, te haré un relato del mismo. Se trata de un hombre bastante mayor, de unos treinta y dos años, muy feo, tan feo que apenas puedo soportar mirarlo. Es bastante desagradable y le odio más que a cualquier otra persona en el mundo. Tiene una fortuna enorme y se propone poner muchos bienes a mi nombre en el contrato prenupcial, pero… goza de muy buena salud. En resumen, no sé qué hacer. Si le rechazo, tan verdad como que me lo dijo, pedirá en matrimonio a Sophia, y si ella le rechaza, a Georgiana, y no podrÃa soportar ver casadas antes que yo a ninguna de las dos. Si le acepto, sé que seré una desgraciada el resto de mi vida, porque tiene un temperamento terrible, es irritable, extremadamente celoso y tan tacaño, que vivir a su lado no es vivir. Me dijo que le mencionarÃa el asunto a mamá. Yo insistà en que no lo hiciera, porque con toda seguridad ella me obligará a casarme, lo quiera o no. No obstante, lo más probable es que ya lo haya hecho, porque es de esos que hacen todo lo que se desea que no hagan. Creo que será mÃo. ¡Qué triunfo, casarme antes que Sophy, Georgiana y las Dutton! Y me prometió que tendrÃa un nuevo coche para la ocasión, pero casi tenemos una discusión sobre el color, porque yo insistà en que debÃa ser de lunares azules y plateados, y él declaró que debÃa ser chocolate liso y, para provocarme aún más, me dijo que debÃa ser tan bajo como el antiguo de su propiedad. Afirmo que no me casaré con él. Me dijo que volverÃa mañana para recibir mi contestación final, de modo que debo agarrarlo mientras pueda. Sé que las Dutton me envidiarán y que me corresponderÃa ser la chaperona de Sophy y de Georgina en todos los bailes de invierno. Pero no sé para qué, porque lo más probable es que no me deje ir, y es que sé que odia bailar, y es incapaz de pensar que a alguien le pueda gustar algo que él odia. Por otra parte, se pasa el dÃa diciendo que las mujeres deberÃan estar siempre en casa, y tonterÃas de esas. Creo que no me casaré nunca con él. Le deberÃa rechazar de inmediato, si estuviera segura de que ninguna de mis hermanas le aceptarÃa, y de que si eso sucediera, no les harÃa una proposición a las Dutton. No puedo correr ese riesgo, de modo que, si me promete mandar hacer el coche como se lo he pedido, me casaré con él. Si no, bien puede viajar en él con su propia compañÃa. Espero que te parezca bien mi decisión. No puedo pensar en nada mejor.