Amor y amistad
Amor y amistad Tu afectuosa amiga,
MARY STANHOPE.
De la misma a la misma
Querida Fanny:
Acababa de sellar mi última carta para ti, cuando mi madre subió a mi habitación y me dijo que querÃa hablarme de un asunto muy particular.
—¡Ah, ya sé de qué se trata! —dije yo—. Ese viejo loco del señor Watts te lo ha contado todo, aunque le rogué que no lo hiciera. En cualquier caso, no podrás obligarme a casarme con él si no quiero.
—No pienso obligarte, mi niña, solo quiero saber qué piensas sobre su proposición, e insistir en que te decidas por una cosa o por la otra, porque si tú no lo aceptas, Sophy podrÃa hacerlo.
—¡Vaya! —repliqué inmediatamente—. Sophy no tiene que dedicarle tiempo al asunto porque, por supuesto, pienso casarme con él.
—Si esa es tu decisión —dijo mi madre—, ¿por qué temÃas que forzase tus deseos?
—Pues porque no estoy segura de querer casarme o no con él.
—Eres la niña más extraña del mundo, Mary. Lo que dices en un momento, lo desdices al siguiente. Dime de una vez por todas si tienes intenciones o no de casarte con el señor Watts.