Emma

Emma

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Emma, hay algo que un hombre siempre puede hacer si quiere: cumplir con su deber; no valiéndose de artimañas y de astucia, sino sólo con energía y decisión. El deber de Frank Churchill es dar esta satisfacción a su padre. Él sabe que es así, como lo demuestran sus promesas y sus cartas; y si tuviera verdaderos deseos, podría hacerlo. Un hombre de sentimientos rectos diría inmediatamente a la señora Churchill, de un modo sencillo y resuelto: «En beneficio suyo me encontrarán siempre dispuesto a sacrificar un gusto o un placer; pero tengo que ir a ver a mi padre inmediatamente. Sé que ahora iba a dolerle mucho una falta de consideración como ésta. Por lo tanto, mañana mismo saldré para Randalls…» Si le hubiera dicho esto en el tono decidido que corresponde a un hombre, no se hubieran opuesto a que se fuera.

—No —dijo Emma, riendo—; pero tal vez se hubieran opuesto a que volviese. No podemos hablar así de un joven que depende completamente de otros… Nadie excepto usted, señor Knightley, consideraría posible una cosa así. Pero no tiene usted idea de lo que es preciso hacer en situaciones en las que usted nunca se ha encontrado. ¡El señor Frank Churchill soltando un discurso como ése a su tío y a su tía que le han criado y que le mantienen… ! ¡De pie en medio de la habitación, supongo, y alzando la voz todo lo que pudiese! ¿Cómo puede imaginar que sea posible obrar así?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker