Emma
Emma —Pero, querido amigo —exclamó el señor Weston—, si Emma se va temprano se deshará toda la reunión.
—Pues no veo que nadie salga perjudicado porque se deshaga pronto —dijo el señor Woodhouse—. Una velada de ésas cuanto antes se acabe mejor.
—Pero piense usted en el mal efecto que eso producirÃa en los Cole; el que Emma se fuese inmediatamente después del té podrÃa parecer como una ofensa. Son gente de buen natural, y no creo que sean demasiado susceptibles; pero a pesar de todo tienen que pensar que el que alguien se vaya con tanta prisa no es hacerles un gran cumplido; y si fuese la señorita Woodhouse la que lo hiciera, se notarÃa más que cualquier otra persona de la reunión. Y estoy seguro de que usted no desea hacer un desaire y mortificar a los Cole; siempre han sido buena gente, muy cordiales, y en estos últimos diez años han sido vecinos suyos.