Emma
Emma La señora Elton empezó a pensar que no había obrado bien al negar tan tajantemente la alta condición social de su hermana; lo último que hubiera podido desear es que creyeran su afirmación de que su hermana no era una gran dama; no había sabido expresarse de un modo lo suficientemente ingenioso como para que la interpretara bien; y aún estaba pensando de qué modo podía volverse atrás sin quedar mal, cuando el señor Weston siguió diciendo:
—Yo no siento una gran simpatía por la señora Churchill, como usted ya puede suponer… pero que quede entre nosotros. Quiere mucho a Frank, y por lo tanto yo no debería hablar mal de ella. Además, ahora no tiene salud; aunque la verdad es que, según propia afirmación, nunca la ha tenido. Eso yo no se lo diría a todo el mundo, señora Elton, pero no creo mucho en la enfermedad de la señora Churchill.
—Si está verdaderamente enferma, ¿por qué no va a Bath, señor Weston? A Bath o a Clifton.
—Se ha empeñado en que Enscombe tiene un clima demasiado frío para ella. Supongo que lo que ocurre es que se ha cansado de Enscombe. Es la primera vez que pasa allí una temporada tan larga, y empieza a necesitar un cambio. Es un lugar apartado. Muy bonito, pero muy apartado.