Emma
Emma Se levantó temprano y escribió la carta a Harriet; una ocupación que la dejó tan pensativa, casi podría decirse tan triste, que cuando el señor Knightley llegó a Hartfield para desayunar aún le pareció que llegaba demasiado tarde; luego necesitó media hora de pasear con él y de conversar sobre los últimos acontecimientos, para poder recuperar la misma sensación de felicidad de la tarde anterior.
Al poco rato de haberla dejado, demasiado poco para que Emma tuviese aún la menor tentación de pensar en nadie más, trajeron una carta de Randalls… un sobre muy abultado; Emma adivinó lo que contenía y pensó que era necesario leerla… En aquellos momentos se sentía muy benévola para con Frank Churchill; no quería explicaciones… sólo quería que la dejaran a solas con sus pensamientos… y por otra parte se sentía incapaz de comprender nada de lo que él podía escribir; sin embargo tenía que desembarazarse de aquella cuestión. Abrió el sobre, segura de lo que contenía… Una breve nota de la señora Weston dirigida a ella, acompañada de la carta que Frank Churchill había escrito a la señora Weston: