Emma
Emma —Bueno, parece que aquà hay un poco de sentimiento… Parece que se impresionó mucho al verla enferma… Desde luego, no tengo la menor duda de que está enamorado de ella. «Nos queremos más, mucho más que antes…» ConfÃo en que sepa siempre reconocer el valor de una reconciliación como ésta… ¡Ah! No puede ser más generoso en dar las gracias… las distribuye a miles… «Más feliz de lo que merezco…» ¡Vaya! Aquà demuestra que se conoce a sà mismo. «La señorita Woodhouse me llama el niño mimado de la fortuna…» ¿Ah, sÃ? ¿Es asà cómo le llama la señorita Woodhouse? Y un bello final… Bueno, ya está. «Niño mimado de la fortuna…» ¿Era asà como usted le llamaba?
—No parece usted haber quedado tan satisfecho como yo con esta carta; pero por lo menos espero que le haya dado una idea más favorable de él. ConfÃo en que ahora tenga una opinión mejor.