Emma

Emma

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Emma también había reflexionado sobre la posibilidad de trasladarse todos a Donwell; y también después de meditar, había rechazado el proyecto; pero la otra alternativa no se le había ocurrido. Se daba cuenta del afecto que demostraba por parte de él; se daba cuenta de que al abandonar Donwell el señor Knightley sacrificaba gran parte de su independencia en cuanto a horarios y a costumbres; y el vivir constantemente con su padre y en una casa que no era la suya para él significaría muchas, muchísimas molestias. Emma prometió que lo pensaría y le aconsejó que él también siguiera pensándolo; pero el señor Knightley estaba plenamente convencido de que por mucho que lo pensara no cambiaría sus deseos ni su opinión en lo tocante a aquel asunto. Lo había estado meditando, según aseguró, con tiempo y con calma; durante toda la mañana había estado rehuyendo a William Larkins para poder estar a solas con sus pensamientos.

—¡Ah! —exclamó Emma—. Pero no ha pensado en un inconveniente. Estoy segura de que a William Larkins no le gustará la idea. Tendría que pedir su consentimiento antes de pedir el mío.

Sin embargo, Emma prometió que lo pensaría; y muy poco después prometió además que lo pensaría con la intención de encontrar que era una solución excelente.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker