Juicio y sentimiento
Juicio y sentimiento —¡John está hoy de muy buen humor! —dijo lady Middleton, al ver que el niño cogÃa el pañuelo de bolsillo de la señorita Steele y lo arrojaba por la ventana—. No se le ocurren más que diabluras.
Y poco después, cuando el segundo de sus muchachos empezó a pellizcar rabiosamente a la misma señorita en un dedo, observó con cariño:
—¡Qué juguetón está William! Y miren a mi pequeñita Annamaria —añadió, acariciando tiernamente a una niñita de tres años que llevaba dos minutos sin dar una sola voz—, siempre tan callada y modosita… ¡En mi vida he visto una cosita tan buena!