Juicio y sentimiento
Juicio y sentimiento —No tengo, por supuesto —dijo—, ninguna duda de que guardará usted fielmente este secreto, porque ya puede imaginarse lo importante que es para nosotros que no llegue a oÃdos de su madre; ella nunca lo aprobarÃa, me temo. Yo no tengo fortuna, y supongo que es una mujer sumamente orgullosa.
—Yo no busqué su confianza —dijo Elinor—, pero está totalmente en lo cierto al creer que puede fiarse de mÃ. Su secreto está a salvo; pero perdóneme si le digo que me sorprende un poco esta revelación tan innecesaria. Al menos deberÃa haber pensado que, por conocerlo yo, el secreto no iba a estar más seguro.
Al decir esto, miró a Lucy con la mayor gravedad, con la esperanza de descubrir algo en su semblante, quizá la falsedad de la mayor parte de lo que habÃa estado diciendo; pero el semblante de Lucy no sufrió cambio alguno.