Juicio y sentimiento
Juicio y sentimiento La circunstancia consistía en un apego creciente surgido entre su hija mayor y el hermano de la señora de John Dashwood, un joven agradable y caballeroso, que les fue presentado poco después de que su hermana se instalara en Norland, y que desde entonces había pasado con ellos la mayor parte de su tiempo.
Algunas madres habrían podido impulsar este acercamiento por motivos de interés, pues Edward Ferrars era el primogénito de un hombre que había muerto siendo muy rico; y otras habrían podido reprimirla por motivos de prudencia, pues, dejando aparte una cantidad insignificante, toda la fortuna del joven dependía del testamento de su madre. Pero en la señora Dashwood probablemente no influyera ninguna de estas dos consideraciones. A ella le bastaba que el joven pareciera tener buen carácter, que amara a su hija y que Elinor le correspondiera a su vez. Era contrario a todas sus doctrinas que las diferencias de fortuna tuvieran que separar a una pareja mutuamente atraída por inclinaciones afines; y que las cualidades de Elinor no fueran apreciadas por todo aquel que la conociera resultaba inconcebible a su comprensión.