Juicio y sentimiento

Juicio y sentimiento

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Antes de despertar el interés de la señora Dashwood, Edward llevaba ya varias semanas en la casa; pues en esa época ella se encontraba en tal estado de aflicción que estaba justificado que no prestase atención a lo que sucedía ante sus propios ojos. Tan sólo veía que era un hombre callado y nada entrometido, y le gustaba por ello. No estorbaba las zozobras de su espíritu con conversaciones inoportunas. La primera vez que se sintió animada a una mayor observación y aprecio fue gracias a una reflexión hecha casualmente por Elinor a propósito de lo diferentes que eran él y su hermana. Se trataba de un contraste que le favorecía del modo más imperioso a ojos de la señora Dashwood.

—Con eso basta —dijo ésta—, con decir que no se parece a Fanny basta. Eso da idea ya de que tiene que ser agradable. Yo ya le quiero.

—Creo que te gustará —dijo Elinor— cuando le conozcas mejor.

—¡Gustarme! —respondió su madre con una sonrisa—. Yo soy incapaz de tener ningún sentimiento de aprobación por debajo del amor.

—Puedes apreciarle.

—No sé todavía qué es lo que separa el aprecio del amor.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker