Juicio y sentimiento

Juicio y sentimiento

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

CAPĂŤTULO IV

fili2

—Qué pena me da, Elinor —dijo Marianne—, que Edward no tenga gusto por el dibujo.

—¿Que no tiene gusto por el dibujo? —respondió Elinor—; ¿y qué te hace pensar eso? Él no dibuja, cierto es, pero disfruta viendo la obra de los demás, y te aseguro que de ningún modo está privado de un sentido natural del gusto, a pesar de no haber tenido oportunidades para perfeccionarlo. Si alguna vez se le hubiera presentado la ocasión de aprender, creo que habría dibujado muy bien. No se fía de su propio criterio en estas materias, y tanto es así que siempre declina dar su parecer sobre una obra; pero tiene una innata corrección y simplicidad de gusto, que normalmente le guía por el mejor camino.

Marianne tenía miedo de ofender, y no dijo nada más sobre el asunto; pero el tipo de aprobación que, según la descripción de Elinor, obtenían de él los dibujos de los demás estaba muy lejos de aquel rapto de placer que, en su propia opinión, era lo único que merecía llamarse gusto. Con todo, aunque sonriendo para sí por el malentendido, felicitó a su hermana por esa ciega parcialidad hacia Edward que lo había producido.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker