Juicio y sentimiento
Juicio y sentimiento 
Tras cierta oposición, Marianne cedió a las súplicas de su hermana, y consintió una mañana en salir, durante media hora, con ella y la señora Jennings. Puso, sin embargo, la muy expresiva condición de no hacer visitas, y de acompañarlas únicamente a Gray’s[8] de Sackville Street, donde Elinor tenía que negociar el cambio de unas antiguas joyas de su madre que se habían quedado pasadas de moda.
Al llegar a la puerta de la tienda, la señora Jennings recordó que al otro extremo de la calle vivía una señora a quien debía una visita; y, como no tenía nada que hacer en Gray’s, se decidió que, mientras sus amigas se ocupaban de sus transacciones, ella iría a hacer la visita y volvería luego a buscarlas.
