Juicio y sentimiento
Juicio y sentimiento El afecto y la alegrÃa que expresaron por este encuentro fueron los justos para dar un impresión muy creÃble en la tienda del señor Gray. En realidad John Dashwood no lamentó volver a ver a sus hermanas; al contrario, se puso muy contento; y el interés que mostró por su madre fue solÃcito y respetuoso.
Elinor supo que Fanny y él llevaban dos dÃas en la ciudad.
—Me habrÃa gustado ir a veros ayer —dijo—, pero fue imposible, pues tuvimos que llevar a Harry a la casa de fieras de Exeter Exchange: y luego estuvimos el resto del dÃa en casa de la señora Ferrars. Harry se lo pasó tremendamente bien. Esta mañana me levanté con toda la intención de ir a visitaros, en cuanto encontrara media hora libre, pero uno tiene siempre tanto que hacer los primeros dÃas que está en la ciudad… Ahora he venido a Gray’s a encargar un sello para Fanny. Pero creo que mañana finalmente podré ir a Berkeley Street y conocer a vuestra amiga, la señora Jennings. Tengo entendido que es mujer notablemente rica. Lo mismo que los Middleton, tenéis que presentármelos. Como parientes de mi madrastra, tendré el gusto de ofrecerles mis respetos. He sabido que son excelentes vecinos vuestros en el campo.
—Excelentes, sin duda. Sus atenciones a nuestra comodidad, su cordialidad en todo momento, son más de lo que puedo expresar.