Juicio y sentimiento

Juicio y sentimiento

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Edward quedó, por supuesto, inmediatamente convencido de que nada habría podido ser más natural que la reacción de Lucy, ni nada más elocuente que sus motivos.

Elinor le reprendió, con la dureza que suelen esgrimir las damas al reprender las imprudencias que las honran, por haberse quedado tanto tiempo en Norland, donde había tenido que percatarse de su propia inconstancia.

—Obraste francamente mal —dijo—, porque, y eso sin contar con lo que yo creí, todos nuestros parientes tuvieron motivos para imaginar y esperar lo que, en tu situación de entonces, no podía suceder.

Edward únicamente pudo alegar que no conocía sus propios sentimientos, y que tenía una falsa seguridad en la fuerza de su compromiso.

—Fui tan simple para creer que, porque mi fe estaba supeditada a otra, no podía haber ningún peligro en estar cerca de ti, y que la conciencia del compromiso iba a mantener mi corazón tan inconmovible y sagrado como mi honor. Veía que te admiraba, pero me decía que era sólo por amistad; y hasta que empecé a hacer comparaciones entre Lucy y tú, no me di cuenta de lo lejos que había llegado. Después de saberlo, supongo que hice mal en quedarme tanto tiempo en Sussex, y los argumentos que me reconciliaron con la conveniencia de hacerlo no eran mejores que éstos: soy yo quien corre peligro; no perjudico a nadie más que a mí mismo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker